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Catalina
y Judit respondieron con generosidad a la
llamada divina y realizaron con celo y corage
la misión educativa.
Bajo la acción del Espíritu
Santo, a ejemplo de Cristo, ellas vivieron
toda su vida como experiencia de entrega
incondicional al proyecto salvífico
del Padre, agotándose en la instrucción
y educación cristiana de la juventud.
La "custodia de aquellas
almas que nuestro Señor rescató
con su sangre y confió a su cuidado
como un tesoro precioso", constituyó
el centro de su misión educativa.
Catalina y Judit, "como verdaderas
madres en Cristo", se dedicaron totalmente
a esta misión derrochando todas sus
energías y posibilidades, incluso
materiales.
Manifestaron la fidelidad
a tal mandato mediante una delicada atención
a cada aspecto del crecimiento humano y
cristiano de las niñas, incluso huérfanas,
para contribuir en todo "a su progreso
espiritual y temporal" y para "cooperar
al bien público", preparándolas
idóneamente para las responsabi1idades
de la vida familiar, social y eclesial.
Desde los orígenes
del Institut la misión educativa
se ha expresado en una dimensión
comunitaria específica, mediante
la cual, la condivisión "del
mismo espíritu", la fraternidad
gozosa y simple y el sustento con el fruto
del propio trabajo contribuyen significativamente
a definir el seguimiento de Cristo.
Habiendo sido llamadas
a custodiar el carisma educativo, consideramos
nuestra consagración la primera e
insustituible forma de apostolado: del testimonio
personal y comunitario, convencido y coerente,
brota la fecundidad de toda acción
apostólica.
Obramos por la formación
integral de la persona como apóstolas
educadoras en los distintos contextos socio-culturales.
Expresamos la especificidad de nuestra misión
en la Iglesia mediante la promoción
humana y la educación cristiana,
sobre todo de la juventud, y mediante el
acompañamiento de particulares situaciones
de malestar y sufrimiento en un dinamismo
de caridad que nos hace capaces de entregarnos
todas a todos y a cada uno en particular.
Con la ayuda del Espíritu
y a la luz de la Palabra y del Magisterio
actuamos una lectura atenta de la realidad
y un discernimiento ininterrumpido de los
signos de los tiempos. para educarnos en
la elaboración comunitaria de nuevos
proyectos de evangelización en la
situación de hoy.
Nos comprometemos también a cuidar
nuestra preparación profesional y
a profundizar nuestras competencias en orden
a una realización cualificada de
la misión educativa.
Con dinamismo proyectista,
capaz de valorar la complementariedad carismática,
colaboramos con las distintas instancias
socio-eclesiales, y compartimos con los
laicos la responsabilidad educativa por
medio de la propuesta de itinerarios formativos
sistemáticos y de formas significativas
de participación.
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